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Historia del manga

  • Foto del escritor: Ivonne Arispe
    Ivonne Arispe
  • 17 oct 2022
  • 11 Min. de lectura

Actualizado: 24 oct 2022

El éxito del manga en Japón, viene gracias a las situaciones generadas por la posguerra y la reforma constitucional de Japón por su derrota ante Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Estas situaciones le otorgaron al mundo del manga una libertad creativa que fue parte elemental en su desarrollo como industria y que hasta la actualidad los mangakas la disfrutan.



Durante la Segunda Guerra Mundial, gran parte de la población adulta murió en batalla o en los bombardeos que también dejaron gran parte del país destruido. La Segunda Guerra Mundial, no solo dejó el país destruido en su infraestructura, sino que también las industrias y la economía se vieron afectadas gravemente, estas se encontraban al borde del colapso. El gobierno japonés realizó campañas nacionales para repoblar las zonas destruidas y para reconstruir el país. Estas campañas generaron un gran crecimiento demográfico en la natalidad y un aumento de la población infantil en las siguientes dos décadas.



Era una época en la que existía una sobrepoblación de niños y una disminución significativa de adultos en Japón, gracias a estos sucesos se reinventó la industria literaria del país. A finales de los 40s, el entretenimiento y la industria editorial no era una prioridad para los adultos, era mas importante conseguir dinero y comprar alimento para ellos y sus familias. Por esta razón, las bibliotecas se volvieron lugares habituales para los japoneses como centros de conocimiento y entretenimiento gratuito. Los niños también iban mucho a estas bibliotecas para distraerse y olvidar la situación en la que vivían ellos y sus padres. Fueron los niños los que ayudaron al crecimiento del mundo del manga, ya que cuando asistían a las bibliotecas, preguntaban por mangas nuevos, porque preferían leer con dibujos que novelas literarias, otro motivo por el que preferían los mangas era porque muchos niños no sabían leer completamente pero sí podían interpretar el lenguaje visual de los mangakas. Sin embargo, la producción de mangas en esa época era muy escasa por lo que los bibliotecarios no podían darle a los niños más de este tipo de contenido, pero eso no les impedía que a diario les preguntaran por nuevos mangas. Esta gran demanda ocasionó que las bibliotecas solicitaran más y más de este tipo de contenido. Pero había un problema con estos muchos de estos mangas, estaban llenos de contenido de propaganda nacionalista de la Segunda Guerra Mundial, el problema se encuentra en que estas ideas ya no las compartía la población en este Japón renovado. Otro problema que se generó fue que la mayoría de los mangas producidos eran de mala calidad, por ser de editoriales locales que solo se vendían en tiendas locales de forma muy barata y que tenían problemas de derechos de autor de otros cuentos infantiles.


La industria editorial se reformó y empezó a tomar el manga más en serio, creando una convocatoria donde reclutaban gente con talento para hacer crecer la industria. Se reclutaron diferentes artistas amateurs o profesionales para que realicen mangas cortos de entre 8-10 páginas, pero que no eran historias nuevas, sino que muchas veces eran ilustraciones de libros infantiles, caricaturas cómicas de la cotidianidad, estas historias se producían de manera muy barata y se les entregaban a las bibliotecas públicas, para ser recopiladas. Este formato de libro se conocía cómo Akahon o libros rojos para niños. Aunque estaba enfocado a los niños, también podían generar contenido para adultos con un enfoque más intelectual, satíricos, etc. todo viene de la capacidad creativa del autor. Este modelo de negocio fue un éxito entre los niños, pero no un gran éxito financiero para los creadores de los cómics, ya que solo ganaban nombre y reputación pero la paga era muy mala. Al ser un tipo de entretenimiento casi gratuito, no genera muchos ingresos.



No fue hasta que una de las grandes empresas editoriales Kodansha, le vio bastante potencial al entretenimiento enfocado en los niños y jóvenes, ya que ellos están dispuestos a gastar todo su dinero en su propio entretenimiento por que no tienen otro tipo de responsabilidades como gastos de comida, casa, etc. Se empezaron a inspirar en los modelos de cuentos ilustrados europeos y en los cómics estadounidenses, utilizaban el modelo de ilustración en dos tintas, también fomentaban a los autores a crear sus propias historias y elevar la libertad creativa de ellos y así evitarse problemas legales y de derechos de autor. La editorial Kodansha reclutó a los artistas de manga del momento para crear la primera revista de manga mensual. Dentro de los artistas que formaron parte de este proyecto, se encontraba una joven promesa, hijo de una familia adinerada de médicos, un joven universitario. Este joven, llamado

, ayudó a formar las bases de línea editorial y el éxito del manga en Japón por las siguientes décadas. Se le considera uno de los mangakas que más han aportado a la industria del manga, una de sus aportaciones fue crear diferentes ángulos de cámara en los paneles, esto generaba un mayor dinamismo, expresión y sentimiento a la historia, el lenguaje narrativo crecía y generaba una mayor conexión entre el lector y la historia, este nuevo tipo de narrativa hacía que ya no dependieran en usar grandes cantidades de globos de texto para explicar lo que sucedía en la historia, se hacía que se forme una imagen más limpia y entendible. Otra técnica innovadora que trajo este mangaka, fue la de crear historias largas que cautivan a los lectores y se vuelvan fieles a una trama. Ya que antes de él, las historias de manga eran cortas, de 4 paginas a lo mucho y con un mensaje inspirador al final. Tezuka vino a cambiar el mundo de los mangas, gracias a él y sus nuevas técnicas muchos autores se inspiraron y crearon historias que actualmente siguen revolucionando esta industria. Esta nueva forma de contar historias, donde se contaban aventuras con grandes dificultades al camino, crecimiento de los personajes y mensajes motivacionales en cada capítulo, hicieron que los lectores crean un vínculo con la historia y sus personajes. Esta técnica fue imprescindible para el nuevo formato de venta de los mangas, la venta de revistas mangas.


Las revistas de manga también vinieron a revolucionar la industria, ya no solo se vendía entretenimiento, sino que generaban una necesidad en los lectores por saber que sucederá en el próximo capítulo, por lo que compraban la revista de manera semanal, mensual o bimestral, dependiendo el formato que daba la editorial. Estas revistas que empezaron por los años 50s formaron las bases de lo que actualmente conocemos como el manga moderno. Sin embargo, les tomó mas de 20 años para que la industria del manga se volviera el éxito como lo es hoy en día, ya que la industria no podía avanzar mientras el país seguía vivía en pobreza por todas las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Hasta el inicio de los 60s Japón comenzó a tener su recuperación económica, con eso la industria del manga pudo avanzar, pero fue hasta los 70s que llegó a su éxito. El cambio en el modelo de negocio dentro de la industria, convirtió el manga en una necesidad para sus lectores. A este modelo se le conocía cómo, zasshi, un tipo de revista de cientos de páginas donde se recopilan historias de diferentes géneros,

donde los niños podían seguir sus historias favoritas mensualmente. Las editoriales buscaban vender grandes cantidades y masificar estas revistas que encontraron la formas de producirlas demasiado baratas, casi tan barato como producir un periódico, buscaban esto para que sin importar el status social, cualquiera pueda tener acceso a estas revistas. Este nuevo modelo trajo revistas como la Shonen Magazine y la Shonen Sunday, estas revistas entraron a cambiar la industria, con gran contenido y mucha demanda, convirtiéndose en la segunda y tercera revista de mangas más vendidas en Japón. Pero 10 años después del lanzamiento de estas revistas, surgió la revista que le ganaría a cualquier otra, la Shonen Jump, esta revista de mangas es la más icónica y famosa, dentro y fuera de Japón, ya que es la revista más vendida en todo el mundo.


Las revistas demostraron ser la mejor manera de vender este tipo de contenido, ya que gracias a la demanda de ser mensuales pasaron a ser semanales y su costo era hasta 5 veces menor que los de los tomos de algún manga en específico. Gracias a la gran demanda que tenían, se empezaron a hacer revistas más enfocadas en un género o un tipo de mercado, como revistas para adultos, niños, mujeres, niñas, etc.


Gracias a la popularidad que empezó a tener la industria, el gobierno empezó a considerar si se debía regular la libertad de expresión dentro de las historias, ya que en Estados Unidos estaba pasando algo similar con la industria de los comics. El gobierno estadounidense le exigió a la editoriales una serie de requisitos para que el contenido que se publicaba era adecuado para menores. Estas regulación rompieron la libertad creativa de muchos autores y llegó a destruir géneros como el terror o policiacas, también frenó la visibilización de temas más diversos e inclusivos, por no ser “apropiados” para los niños, también detuvieron que la industria pudiera llegar a otro tipo de audiencia, como adultos, ya que gracias a tantas regulaciones los temas no eran de interés para un público mayor. Japón consideró hacer lo mismo pero al final no lo hicieron, pero no porque fuera una idea completamente mala, ya que si hay temas que no deben ser vistos por niños, pero en la razón por la que no implementaron estas regulaciones era por la realidad política en la que enfrentaba Japón en esa época.



Los 70s en Japón, eran considerados como el renacer económico del país, al fin habían logrado superar la gran crisis que les trajo la guerra, su infraestructura ya no estaba destruida y la economía nunca había estado mejor. En esta época la industria del manga, era el mercado con mayor proyección y la que más dinero generaba para la industria editorial del país. Censurar esta industria no solo afectará económicamente al país, sino que también podría generar

problemas sociales, ya que el gobierno también estaba buscando alejarse sus antiguas ideas autoritarias, además muchos de los políticos de esa época era hijos de la posguerra, niños que vieron crecer la industria, como muchos adultos de esta época, entendían el valor cultural de esta industria, por lo que censurarla iría contra los principios de este “nuevo” Japón. Sin embargo, aunque no censuran específicamente a la industria, existían 2 temas sumamente prohibidos en todo en entretenimiento japones, la pornografía y la segunda que estaba un poco confusa, era que el gobierno tenía la libertad de censurar cualquier contenido que hacía crítica a las temáticas políticas del gobierno como la crítica fuerte a las autoridades del país, las masacres de la guerra o cualquier tema político que pueda generar controversia. Este tipo de censura, hizo que las editoriales invitaran a los mangakas a crear sus historias en mundos alternativos, que podrían tener cierta esencia japonesa, pero sin ser Japón como tal, así se podrían ahorrar cualquier problema de censura por parte del gobierno. También a basarse en problemas de cotidianidad que no tengan nada que ver con el estado, como historias de preparatoria, trabajos, universidad, deporte, etc. Aunque suena un poco complicado, esto no afectó a los mangakas a crear grandes historias de cotidianidad o mundos fantásticos. A partir de este momento, la industria tuvo un boom que la llevó al éxito.


En la época de los 80s, los mangas y sus revistas ya eran parte del día a día de los niños y adultos japoneses. Sus historias ya eran tan cotidianas como lo que se mostraba en la televisión, muchas historias ya eran parte de la infancia de millones de personas, los mangakas eran tratados como celebridades y admirados por muchos. La profesión de ser mangaka, pasó de ser solo personas que sabían dibujar cuentos infantiles a una profesión altamente respetada como la de escritores. El gobierno y las editoriales fomentaban la creación de nuevas historias cómo estas, dando becas y creando concursos para encontrar nuevos autores y descubrir nuevos talentos. La profesión de mangaka llegó a ser una carrera universitaria para la que te podías preparar como para ser abogado, doctor, etc.


No solo la industria editorial pertenecía a este mercado, muchas industrias como las de juguetes, bebidas, entre otras querían formar parte vendiendo publicidad con los personajes de los mangas en sus productos. Ya que los lectores, estaban formando un vínculo nunca antes visto en la literatura japonesa, con los personajes de los mangas. Esto fue gracias a que los personajes de estas historias, eran más contemporáneos y muchos lec

tores se sentían identificados con algunos de ellos, por lo que generaban una relación con los personajes muy importante para ellos. Para el mercado, esta relación de lector-personaje se podía explotar en muchos sentidos, ya que como eran personajes 2d se podían convertir en cualquier cosa comercializable, así que cualquier industria los podía utilizar como objeto de publicidad para su marca, esta técnica de mercadotecnia se sigue utilizando hasta la actualidad y sigue siendo sumamente exitosa. También se utilizaban a los personajes y sus historias como la muestra de los valores del Japón moderno, por lo que los lectores además de formar un vínculo con ellos, los idealizaban y querían ser como estos personajes en sus grandes aventuras.


La última razón por la que el manga es lo que es actualmente, fue que la población y los críticos literarios le empezaron a dar el mismo valor que a una novela escrita, ya no solo eran vistos como libros infantiles, sino que como herramientas culturales que ayudan a forjar el pensamiento crítico en los lectores. Esto puede sonar como una obviedad, pero no lo es, para mucha gente considera que por ser historias narradas con ilustraciones no tienen el mismo valor que una novela literaria y que las novelas ilustradas son solo para un público infantil y las que no lo son son para adultos. Este tipo de pensamiento cada vez es menor y la gente puede ver a los cómics, mangas o novelas gráficas de la misma manera que ven una que solo es escrita.


En los 90s, fue cuando el manga llegó a ser un éxito internacional, todo gracias a la distribución de series anime que se transmitían en televisoras de todo el mundo. Esto ayudó a qué empresas extranjeras se interesen en comprar derechos para poder distribuir mangas por todo el mundo. Pero no fue hasta los 2000s, que se volvió popular en todo el mundo, la llegada del internet le dio a la industria el último empujón que necesitaba para poder globalizarse. No todo es positivo, el internet le abrió las puertas del manga a todo el mundo pero también generó uno de los negocios de piratería mas grandes, sin embargo esta piratería popularizo a la industria, haciendo que muchas empresas extranjeras busquen vender estos títulos de manera legal. El internet y la animación digital también hicieron que se creen plataformas como Webtoon.com, donde artistas pueden compartir sus historias sin la necesidad de trabajar con una editorial y llegar a millones de lectores de todo el mundo.





Para finalizar, los mangas marcaron uno de los cambios culturales más grandes dentro de la historia Japón y el mundo, revolucionaron una industria e impulsaron la creatividad de millones de personas, este negocio llegó en un momento en el que la población japonesa lo necesitaba para poder distraerse de todas las consecuencias que les habia traido la posguerra. Esta industria revolucionó el entretenimiento de un país ya que gracias a ella nacieron modelos como el anime, ya que más del 80% de las historias de anime están basadas en mangas o los videojuegos, los juguetes, entre muchas otras cosas. Japón es el único país en el que los cómics o mangas venden mucho más que los libros, el control del mundo editorial lo tiene la industria del manga, este es el contenido literario más comprado y vendido en el país. 73% de los beneficios de contenido literario exportado de Japón son volúmenes de manga, solo un 20% son libros o novelas. 7% restante revistas. Como último dato, el manga más vendido en la historia de Japón es One Piece, que lleva más de 20 años sacando capítulos cada semana, invitando a sus lectores a seguir la historia de su capitán Monkey D. Luffy, este manga escrito por Eichiro Oda, ha superado en ventas mundiales al cómic de Batman, con un total de 473 millones de copias vendidas en sus 23 años que lleva y los que le faltan.


Espero que les hayan aprendido mucho sobre la gran historia de como el manga revolucionó la industria editorial en Japón, nos vemos pronto con otra publicación de manga reads :))








 
 
 

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